Lo que nos preguntan antes de empezar un proyecto: precio, plazos, propiedad del código y qué pasa después de la entrega. Si falta la tuya, escríbenos.
Depende del alcance, y no hay forma honesta de darte una cifra sin conocerlo. El proceso es siempre el mismo: una conversación inicial sin costo para entender el problema, y después una propuesta escrita con alcance, entregables, plazos y costo. Si el presupuesto que tienes no alcanza para lo que necesitas, te lo decimos en esa conversación y no después.
El plazo sale del alcance acordado y va en la propuesta. Trabajamos por entregas iterativas: ves el avance funcionando desde las primeras semanas, no una entrega única al final. Eso permite corregir el rumbo cuando todavía es barato hacerlo.
Tuyo. Entregamos el repositorio, la documentación de arquitectura y la de despliegue. No dejamos piezas atadas a cuentas nuestras: los servicios de infraestructura, las tiendas de aplicaciones y los dominios van a nombre de tu empresa.
Lo defines tú. Puedes tomar el mantenimiento con tu propio equipo, apoyado en la documentación que entregamos, o dejarlo con nosotros como servicio continuo. En ninguno de los dos casos quedas bloqueado.
Con acceso al tablero del proyecto y entregas periódicas que puedes probar. No hay que esperar a una reunión para saber el estado: el avance está visible y es verificable.
Sí. El equipo trabaja de forma remota y hemos entregado proyectos para clientes en distintos países. Las reuniones se coordinan según tu zona horaria.
Sí, siempre que el sistema exponga una API o permita exportar datos. Hemos integrado pasarelas de pago, mensajería por WhatsApp, correo, calendarios, repositorios de código y servicios de verificación de identidad.
Principalmente NestJS y PostgreSQL en el servidor, Next.js y React en la web, y React Native con Expo en móvil. Elegimos un stack homogéneo a propósito: hace que cualquier persona del equipo pueda entrar a cualquier proyecto, y que el tuyo no dependa de una tecnología que solo una persona conoce.
Ambos. Además de los proyectos para clientes desarrollamos productos propios, como Gotita (préstamos y cobranzas) y Helpmeet (grabación y transcripción de reuniones). Mantener productos en producción nos obliga a convivir con las decisiones técnicas que tomamos, no solo a entregarlas.
Es lo normal, y por eso trabajamos por iteraciones. Los cambios dentro del alcance se acomodan en la planificación; los que lo amplían se cotizan aparte y se acuerdan antes de ejecutarse. Nunca aparecen como sorpresa en la factura.
Sí. Entregamos un panel de administración para los contenidos que cambian con frecuencia: textos, imágenes, proyectos, testimonios y formularios. Los cambios estructurales de diseño sí requieren desarrollo.
Sí, en lo técnico: cada página lleva título, descripción y URL canónica propios, datos estructurados, sitemap y robots generados por código. Eso es la base; el posicionamiento también depende del contenido y del tiempo.
Ambos. Si tienes diseño en Figma partimos de ahí; si no, lo diseñamos con tu identidad de marca antes de escribir código.
Sí, siempre que el otro sistema exponga una API o permita exportar datos. Construimos integraciones con pasarelas de pago, mensajería, correo, calendarios y servicios de verificación de identidad.
Los migramos como parte del proyecto. La carga inicial desde hojas de cálculo es habitual: revisamos el formato, limpiamos duplicados y validamos el resultado contigo antes de salir a producción.
No hay un límite fijo por licencia: el sistema es tuyo. La capacidad depende de la infraestructura contratada y se escala según el uso real.
Si tu operación encaja en una plantilla, una plataforma cerrada es más barata y te lo diremos. El desarrollo a medida tiene sentido cuando el catálogo, los precios, la logística o las integraciones no entran en el molde, o cuando la comisión por venta ya pesa más que el desarrollo.
Trabajamos con la que ya tengas contratada o te acompañamos a elegirla. La integración se hace contra su API oficial, con los pagos confirmados del lado del servidor.
Lo acordamos antes de empezar. Puede quedar con nosotros como servicio continuo o transferirse a tu equipo con la documentación técnica y de despliegue que entregamos con el proyecto.
Depende de qué necesites del dispositivo. Si requieres cámara avanzada, geolocalización en segundo plano, bluetooth o presencia en las tiendas, va app. Si el objetivo es acceso rápido desde el celular con notificaciones, una aplicación web instalable cuesta menos y se actualiza sin pasar por revisión.
Publicamos nosotros, pero las cuentas de desarrollador de Apple y Google van a nombre de tu empresa. Así la app es tuya y no dependes de nadie para seguir publicando.
Es un plazo que fijan Apple y Google, no nosotros, y varía. Lo contemplamos en el cronograma y preparamos la ficha, las capturas y las políticas de privacidad para reducir el riesgo de rechazo.